Por: Gabriela Minjáres
Para ayudar a los estudiantes a enfrentar las situaciones de violencia que se registran en la ciudad o en sus propias familias, a partir de este ciclo escolar los Colegios de Bachilleres (Cobach) aumentaron su plantilla de psicólogos.
El coordinador sectorial de la institución en Ciudad Juárez, Jesús José Padilla Moreno, indicó que contrataron un psicólogo más para cada plantel, por lo que ahora cuentan con cinco profesionistas en cada uno.
A nivel local el Cobach cuenta con cinco centros, el 5, 6, 7, 9 y 11, que en total tienen 14 mil alumnos.
“Ante esta problemática social que nos viene abordando empezamos a notar jóvenes que andaban asustados porque frente a sus casas habían asesinado a un vecino o porque en sus familias había ocurrido un hecho trágico, así que el director general tomó la decisión de poner un psicólogo más por plantel para apoyarlos”, manifestó Padilla Moreno.
Indicó que los psicólogos operan como orientadores y se encargan, entre otras cosas, de apoyar a los estudiantes que en su desempeño exhiben secuelas relacionadas con hechos de violencia.
Explicó que la estrategia que empezaron a implementar con los 25 psicólogos consiste en diagnosticar los casos que detectan ellos mismos, les reportan los compañeros, los maestros, los padres de familia o por solicitud directa del mismo estudiante, para apoyarlos y de ser necesario canalizarlos a alguna institución que los pueda atender con terapias.
“La participación en ese ámbito no es terapéutica, es diagnóstica, por eso cuando se detecta alguna situación en particular se orienta al joven a una institución en la que pueda recibir apoyo especializado”, afirmó.
Agregó que al reforzar el cuerpo de psicólogos en los centros educativos, buscarán crear también un programa para evitar que los jóvenes se conviertan en víctimas de la delincuencia y además que no consuman o vendan drogas.
Manifestó que aunque muchas de estas situaciones se presentan en el exterior de los planteles, ámbito que queda fuera de su competencia, los educadores buscan ser corresponsables con sus alumnos y brindarles herramientas para que se puedan defender en la sociedad.
Padilla Moreno comentó que los jóvenes en situación de crisis regularmente exhiben durante su estancia en los planteles cambios radicales de actitud, por lo que fácilmente son detectados por sus compañeros o maestros.