Categorias | Otros, Slider

Niños Héroes, 13 de septiembre de 1847

Niños Héroes, 13 de septiembre de 1847

Los Niños Héroes es el nombre con que se les denomina a los principales defensores del Colegio Militar de México durante la invasión norteamericana el día 13 de septiembre de 1847. Juan de la Barrera, Juan Escutia, Agustín Melgar, Fernando Montes de Oca, Vicente Suárez, y Francisco Márquez eran estudiantes del colegio militar y tenían todos entre 13 y 17 años.

Durante la guerra declarada a México por Estados Unidos con el fin de obtener los territorios de Alta California y Nuevo México, el ejército estadounidense, bajo el mando del General Winfield Scott, atacó el Castillo de Chapultepec donde se encontraba situado el colegio militar. Los jóvenes cadetes, niños y adolescentes casi todos, que formaban el batallón a cargo de Nicolas Bravo, dieron muestra de valentía al resistir la agresión y peleando inclusive cuerpo a cuerpo. Sin embargo al final, los norteamericanos tomaron el castillo.

Juan Escutia al ver la inevitable derrota tomó la bandera nacional y desde una de las torres del castillo se lanzó al vacío, hacia una muerte segura, para evitar que el lábaro patrio cayera en manos del enemigo.

Al final de la guerra México fue derrotado y perdió la mitad de su entonces territorio, superficie similar a su tamaño actual (2 millones de kilómetros cuadrados, que incluían a los actuales estados de California, Nuevo México, Arizona, Nevada, Colorado y Utah.

En 1906 se construyó un monumento en homenaje a los niños héroes en las faldas del Castillo de Chapultepec, tomando a 6 de ellos como sus máximos exponentes, aunque en realidad fueron más.

Aunque hubieron solo 5 cadetes muertos, además de otros heridos y prisioneros, se reconoció a 6 ya que el Teniente Agustín Melgar al momento de la batalla era reciente su graduación y no tenía asignado un puesto en el Ejercito Nacional. Por lo que la lista está integrada por Agustín Melgar, Fernando Montes de Oca, Francisco Márquez, Juan de la Barrera, Juan Escutia y Vicente Suárez.

Murió en el marco de una puerta la cual defendía, en la cual cayo cuando un soldado estadounidense logro pasar por una ventana y matarle por la espalda.

Murió en el castillo cuando un grupo de soldados se le acerco conminándolo a rendirse pero el disparo a uno quien mato para luego ser muerto por los tiros de otros.

  • El cadete Teniente del Cuerpo de Ingenieros Juan de la Barrera (Edad al morir 19 años con 3 meses).

Murió en la defensa del hornabeque ubicado al sur cerro, en donde luego fueron encontrados seis cadáveres que fueron identificados como los niños héroes.

Según el historiador José Manuel Villalpando no era cadete, como se ha demostrado en un estudio reciente, sino que seguramente era un soldado del batallón de San Blas. Su verdadero nombre era Juan Bautista Pascacio Escutia Martínez  Murió en la ladera poniente del cerro, ubicado como tirador en lo alto del acantilado fue herido por una bala y cayó por este, quedando muerto sobre una roca, a la cual le fue colocada en 1970 una placa comemorativa.

Murió en su puesto de centinela en la escalera de honor peleando a bayoneta contra los estadounidenses.

Murió al día siguiente, este se había parapetado detrás de unos colchones en el dormitorio del colegio donde acabado su parque dispuso su bayoneta en el fusil y se lanzo a la lucha cuerpo a cuerpo de donde resulto herido de varios disparos y bayonetas.

Los mitos de los Niños Héroes

El mito mas extendido es el considerarlos niños ya que la mayoría estaba en lo que modernamente consideramos adolescencia y temprana adultez, además de que para la época no era infrecuente que a los 15 años los varones se casaran y formaran una familia propia.

El segundo es el mito del suicidio del cadete Juan de la Barrera o Juan Escutia, según sea la fuente que se consulte aunque es mas popular el segundo y que en parte da pie para no creerse verídico el relato, que envuelto en la bandera nacional que ondeaba en lo alto del Colegio Militar en vista de evitar que cayera en manos de los estadounidenses, la verdad es que esa bandera fue tomada por los estadounidenses y al parecer es aún un trofeo de guerra que se encuentra en la Academia Militar de West Point en los EE.UU., aunque en 1952 con motivo de la inauguración del Altar a la Patria fueron devueltas a México varias banderas mexicanas tomadas durante la guerra de 1847 y en especial el dia 13 de septiembre.

Aunque en la Batalla del Molino del Rey el 8 de Septiembre el capitán del arma de artillería Margarito Zuazo fue llevado herido por soldados estadounidenses a una caballeriza donde encontró bajo unos petates escondida la bandera de su regimiento, la cual queriendo que no cayera en manos de los estadounidenses, la saco de su asta y envolvió bajo su casaca y donde la mantuvo hasta que fue evacuado rumbo a su casa para curarle de sus heridas, en el camino se encontró con un superior al que entrego la bandera, misma que estuvo en la casa del Jefe de División Luis Salcedo, el capitán murió a los seis días por sus heridas. Al parecer la historia del suicidio nació durante la ceremonia de conmemoración de 1878 cuando Manuel Raz Guzmán en un poema épico en la conmemoración de la Batalla del Molino del Rey, narro en forma poética como Agustín Melgar ( y no Juan Escutia o Juan de la Barrera).

…pero tú, Melgar … rodeado de enemigos les disparas tu arma, y no teniendo esperanza, antes que rendirte te envuelves en el pabellón nacional y presentas tu pecho juvenil a las balas del invasor …

Nunca mencionando que se había arrojado y menos que lo hubiera hecho envuelto en la bandera, fue una forma de decir que estaba abrigado y abrigando a la nación, la forma fue gratamente recibida por el público y se fue desarrollando hasta quedar casi como la realidad del hecho, sobre todo por el trabajo de José Peón y Contreras.

Leave a Reply

1