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Como eliminar la cultura del “chisme” en tu equipo de trabajo

Como eliminar la cultura del “chisme” en tu equipo de trabajo

Por: Leticia Barrios

El chisme, las murmuraciones y los rumores son agentes que crean mal ambiente en un equipo de trabajo y dificultan el logro de los objetivos organizacionales para quien los dirige. Descubra qué puedes hacer para eliminar estos malos hábitos.

Las murmuraciones y habladurías trae como consecuencias entre otras cosas:

*  Generación de un mal ambiente de trabajo.

*  Desconfianza entre los miembros de un equipo.

*  Pérdida de productividad.

*  Generación de conflictos interpersonales que permean negativamente a los demás.

*  Disminución de la motivación laboral.

En una empresa, estos elementos se traducen en costos ocultos por pérdidas de tiempo y de dinero, como consecuencia de la baja productividad y de que en ocasiones los conflictos interpersonales se hacen tan grandes que se terminan yendo buenos elementos por propia voluntad o la empresa tiene qué despedir a otros.  En fin, este tipo de comportamientos no trae nada bueno.

Entonces, ¿qué puede hacer un jefe en una organización para erradicar estas dañinas prácticas en su equipo de trabajo? Aquí le va el método.

En primer lugar sé ejemplo de discreción. Me ha tocado ver que en muchas ocasiones son los directores, gerentes o jefes los que con sus murmuraciones introducen tensión entre los miembros de su equipo de trabajo. Evita estos comportamientos. Los ejecutivos que lo practican minimizan su profesionalismo y su calidad como personas. La discreción y la prudencia hablarán de ti maravillas, acostúmbrate a practicarlas.

En segundo lugar, para erradicar el problema en tu equipo de trabajo, es necesario que obtengan de tí esta señal precisa y te recomiendo realizar el siguiente ejercicio con ellos:

PROCEDIMIENTO

  1. Reúnelos a todos. Indícales abiertamente que has venido observando ciertas conductas que causan malestar e incomodidad entre los miembros del equipo como el el chisme, las habladurías y la murmuración.
  2. Distribuye entre todos los participantes una hoja que contenga la siguiente historia y permite que la lean de manera individual:

        “El joven discípulo de un sabio filósofo llega a casa de éste y le dice:

 -Oye, maestro, un amigo tuyo estuvo hablando de ti con malevolencia…

-¡Espera! Le interrumpe el filósofo-. ¿Ya has hecho pasar por los tres filtros lo que vas a contarme?

- ¿Los tres filtros?

- Sí, el primero es la verdad. ¿Estás seguro que lo que quieres decirme es absolutamente cierto?

- No, lo oí comentar a unos vecinos.

- Al menos lo habrás hecho pasar al segundo filtro que es la bondad. Eso que deseas decirme, ¿es bueno para mí o para alguien más?

- No, en realidad no, al contrario…

- ¡Ah! ¡Vaya!… El último filtro es la necesidad. ¿Es necesario hacerme saber eso que tanto te inquieta?

- A decir verdad, no.

- Entonces –dijo el sabio sonriendo,- si no es verdadero, ni bueno ni necesario, enterrémoslo en el olvido”.

   3. Después de que lo hayan leído, solicita a algún voluntario que explique lo que entendió de la lectura.  Pide a otros que expresen comentarios adicionales.

   4. Posteriormente, haz la siguiente reflexión con ellos y permite que las personas que así lo deseen contesten:

  • ¿De qué manera afecta “el chisme”, la “murmuración” o las “habladurías” la eficacia de un equipo de trabajo?
  • ¿Qué consecuencias trae este tipo de conductas para las personas afectadas?
  • Aún si fuera cierto una determinada situación que desprestigia la reputación de otra persona, ¿qué es lo que se debería hacer? ¿Qué cuidados se deben tener?
  •  ¿Qué es lo que pudieran hacer como equipo y en lo individual para erradicar este tipo de comportamientos en su totalidad?
  • ¿Qué debiéramos hacer con el compañero o compañera que siga practicando este tipo de conductas?

   5. Una vez que el grupo haya expresado sus comentarios a las preguntas anteriores, menciónales que  a  partir de este momento se iniciará una campaña para generar buen ambiente y combatir las murmuraciones dentro del equipo. Pídeles que hagan una lluvia de ideas sobre qué actividades prácticas y de rápida implementación se deberían  incluir en la campaña. Coordina que entre todos se distribuya el trabajo para seguir reforzando el mensaje de manera intensa cuando menos las siguientes 3 semanas a la realización de esta actividad.

Cuando existen hábitos  muy arraigados entre el personal, es muy fácil que éstos caigan en las conductas originales casi sin darse cuenta. Para evitarlo es muy importante que ante el más leve indicio de que esto está ocurriendo tomes cartas en el asunto. Y al obsevar mejoras en tu equipo felicítalos y celébralo de inmediato. De esta manera seguirás reforzando el resultado que quieres lograr con ellos, ganarás ascendencia sobre ellos y continuarás robusteciendo su figura como lider del grupo. Además será más fácil lograr resultados con un clima de trabajo cordial y respetuoso.

Actúa con energía para combatir este mal si lo presenta tu equpo de trabajo, de lo contrario corres te será mucho más difícil llegar a los objetivos que la empresa te pide. ¡Te deseo mucho éxito!!!!!

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